Es oriunda de la India y de otras regiones
de Asia y África. Se cultiva en casi todos los países que tienen clima moderado,
ya que sus variedades son muchas: la albahaca
de limón, la albahaca de anís, la albahaca enana, la albahaca de color ópalo, y muchas más.
Se presta a ser usada en la preparación de
los platos italianos, en las comidas típicas de los países del Mediterráneo.
Las famosas salsas italianas (a base de tomate) y el delicioso pesto, deben en
gran parte su éxito a la albahaca, la cual enriquece muchos de
los alimentos que consumimos, a veces sin estar conscientes de ello. Para poder disfrutar del sabor de la albahaca
al máximo, es preferible que ésta sea fresca, aunque este seca (o congelada).
También la albahaca se combina muy
bien con otros sabores, tales como el del tomillo,
el ajo y el limón.